Remedios milagrosos para la ansiedad: por qué no sirven (aunque a veces parezcan mágicos)

Cuando vivimos con ansiedad, lo entendemos: buscamos sentirnos mejor ya. Queremos dejar de sentir esa opresión en el pecho, los pensamientos que no paran, la tensión, el insomnio, ese “algo” que no podemos explicar pero que no nos deja en paz.

Y en medio de ese malestar, es fácil caer en promesas tentadoras: anillos que prometen calmarte, gotitas que “equilibran tu energía”, técnicas exprés para “desactivar la ansiedad en 30 segundos”.

Suena bien, ¿no? El problema es que no funcionan de forma real y sostenida. En este blog, vamos a explorar tres de los “remedios milagrosos” más populares, entender por qué no son la solución y qué podemos hacer en su lugar.

¿Qué es la ansiedad y por qué queremos quitárnosla tan rápido?

La ansiedad es una respuesta adaptativa de nuestro sistema nervioso central. Su función es ayudarnos a detectar peligros, movilizar recursos y mantenernos con vida (American Psychological Association, 2023).

Pero cuando esta señal se activa en exceso o fuera de contexto, se convierte en un problema: dificultad para concentrarse, malestar físico, pensamientos catastróficos, insomnio, sensación constante de alerta. Desde la neuropsicología sabemos que la ansiedad involucra circuitos cerebrales como la amígdala (detector de amenazas) y la corteza prefrontal (reguladora del pensamiento racional).

Así que no: no es algo que se solucione con un objeto o una frase mágica. Pero sí se puede trabajar, comprender y regular… con ayuda profesional.

Tres remedios milagrosos para la ansiedad (y por qué no sirven del todo)

1. El “anillo para la ansiedad” o anillo giratorio

Se ha hecho viral en TikTok e Instagram. Es un anillo que puedes girar con los dedos cuando sientes ansiedad. ¿Funciona? Parcialmente.

Sí puede ayudarte a distraer tu atención por unos segundos, a generar una microautoestimulación sensorial. Pero no trata la raíz del problema. En vez de preguntarte qué activa tu ansiedad, solo estás moviendo el foco un ratito. Es como ponerle un parche a una tubería rota.

2. Aceites esenciales “antiestrés”

Hay quien jura que unas gotas de lavanda o eucalipto curan la ansiedad. Y sí, algunos olores tienen efectos relajantes sobre el sistema nervioso parasimpático (Herz, 2009). Pero de ahí a que curen la ansiedad… hay un gran salto.

Lo aromático puede ser un complemento agradable, pero nunca debe sustituir el abordaje terapéutico o médico. Usarlo como única estrategia es como querer apagar un incendio con perfume.

3. Métodos virales de TikTok: “5 segundos y adiós ansiedad”

Desde tocar puntos específicos del cuerpo hasta repetir frases como “yo estoy bien, yo estoy bien” frente al espejo. Estas técnicas se basan (muy libremente) en métodos de autorregulación como la respiración consciente o el tapping.

El problema es el enfoque mágico y superficial con el que se presentan. La ansiedad es compleja y tiene raíces en el cuerpo, el pensamiento, la historia personal, las relaciones y los hábitos. No se desactiva en cinco segundos ni en cinco frases.

Entonces… ¿Qué hacemos con la ansiedad?

Desde la psicoterapia sistémica y neuropsicológica, el primer paso es entender qué función cumple la ansiedad en tu vida. ¿De qué te está avisando tu cuerpo? ¿Qué historia emocional hay detrás de esa tensión? ¿Qué patrones de pensamiento y de relación la sostienen?

La ansiedad no es el enemigo. Es una señal. Y aprender a leerla puede llevarnos a transformaciones profundas.

En Hidalgo Psicoterapia, trabajamos con herramientas terapéuticas basadas en evidencia que permiten:

  • Explorar el origen emocional y relacional de la ansiedad.
  • Entrenar estrategias de regulación emocional y respiración funcional.
  • Reestructurar pensamientos catastróficos.
  • Fortalecer vínculos que ofrezcan contención y seguridad.

Agenda una cita. Comienza hoy a construir una vida más tranquila. Da clic aquí para contactarnos.

¿Por qué necesitamos dejar de buscar la “cura mágica”?

Porque no hay atajos emocionales que valgan la pena. Y porque cuando intentamos apagar los síntomas sin comprenderlos, corremos el riesgo de frustrarnos, cronificar el malestar o desconectarnos aún más de nosotros mismos.

Entendemos la urgencia de sentirse mejor. Pero lo más amoroso que podemos hacer por nosotras y nosotros mismos es pedir ayuda, abrir espacio a la reflexión y elegir un proceso terapéutico con ética y acompañamiento.

 


Fuentes 

  • American Psychological Association (APA). (2023). Understanding anxiety. https://www.apa.org
  • Herz, R. S. (2009). Aromatherapy facts and fictions: a scientific analysis of olfactory effects on mood, physiology and behavior. International Journal of Neuroscience, 119(2), 263-290.
  • National Institute of Mental Health (NIMH). (2022). Anxiety Disorders. https://www.nimh.nih.gov

Picture of Mtra. Alejandra Hidalgo Tenorio

Mtra. Alejandra Hidalgo Tenorio

Licenciada en Psicología, Maestra en Terapia Familiar y Terapeuta Familiar. Supervisora Junior. Especialista en Psicoterapia de Pareja Sistémico Humanista.

¡Síguenos en Instagram!

hidalgopsicoterapia